sábado, 16 de octubre de 2010

Diputados presos :José Sánchez (UNT-Zulia), Biagio Pilieri (Convergencia-Yaracuy) y Hernán Pérez Alemán (UNT-Zulia).


A pesar de resultar favorecidos por el voto popular el pasado 26-S, los diputados José Sánchez "Mazuco" (Un Nuevo Tiempo-Zulia), Biagio Pilieri (Convergencia-Yaracuy) y Freddy Curupe (Un Nuevo Tiempo- Anzoátegui), continúan sometidos a medidas restrictivas de la libertad. Se trata de una situación irregular, que viola flagrantemente los preceptos constitucionales.
El artículo 200 de la Carta Magna, es bastante claro: "Los diputados o diputadas a la Asamblea Nacional gozarán de inmunidad en el ejercicio de sus funciones desde su proclamación hasta la conclusión de su mandato o la renuncia del mismo...". De conformidad con esta norma, los tres diputados debieron ser puestos en libertad plena, una vez que fueron proclamados por la correspondiente junta regional electoral del CNE.
Pues bien, en una situación que vulnera el Estado de Derecho, dos de ellos (Pilieri y Mazuco) se mantienen hoy bajo arresto domiciliario, y el otro (Curupe) continúa en un calabozo de presos comunes.
Es difícil encontrarle explicación a esta ilegal realidad. Por una parte, pareciera que el Gobierno pretende restarle importancia a la derrota que sufrió en las pasadas elecciones parlamentarias. Hay una estrategia destinada a desvirtuar el valor y efectividad del voto ciudadano. Lo cierto es, que la soberanía popular se expresó y debe ser respetada. Esto no admite matices o interpretaciones leguleyas.
Una vez que los distintos jueces de instancia se lavaron las manos y remitieron los expedientes al TSJ, es ahora a la Sala Plena la que le corresponde tomar una decisión en las diferentes causas de estos diputados. En efecto, los respectivos ponentes ya fueron designados.
Paradójicamente, la persona que debe redactar la decisión en el expediente de "Mazuco", es la magistrada Deyanira Nieves, hija de David Nieves, quien fue detenido a finales de los años 70, al ser relacionado con el secuestro del empresario William Niehous. En ese entonces, Nieves resultó electo diputado y fue puesto en libertad, respetándosele la inmunidad parlamentaria adquirida. Lo que ayer fue bueno para el pavo, hoy debe serlo para la pava.
En Venezuela, siempre se ha reconocido la prerrogativa de la inmunidad parlamentaria. Al caso de Nieves, le podemos sumar los de Salom Meza y Rafael Uzcátegui, quienes también en el pasado lograron salir de la cárcel, a través de su elección como diputados. En este tipo de situaciones, se entiende que opera una especie de "indulto popular".
Como es sabido, en 1994, luego de haber sido detenido por protagonizar 2 golpes de Estado, Hugo Chávez recibió un indulto presidencial. En esa oportunidad ningún juez postergó ilegítimamente su libertad. En el caso de los actuales diputados presos, debe ocurrir lo mismo.
A pesar de las tácticas dilatorias, a los magistrados del TSJ no les queda otra opción que la de otorgarles la plena libertad a los diputados ya proclamados. De lo contrario, se expondrían a ser sancionados inclusive penalmente. La parte in fine del artículo 200 de la Constitución, señala que: "los funcionarios públicos o funcionarias públicas que violen la inmunidad de los o las integrantes de la Asamblea Nacional, incurrirán en responsabilidad penal y serán castigados o castigadas de conformidad con la ley".
La soberanía popular, no puede ser buena en unas circunstancias y mala en otras. Los ciudadanos que votaron por Pilieri, "Mazuco" y Curupe, los quieren libres y representándolos en la próxima Asamblea Nacional. Esperemos que así sea.

Javier Porras

lunes, 4 de octubre de 2010

La "derrota" de Hugo Chávez




La "derrota" del presidente venezolano, Hugo Chávez, en las recientes elecciones legislativas "es mucho más significativa de lo que indican las cifras", pero la oposición venezolana no debe "cantar victoria ni confiarse por este excelente resultado", en opinión del escritor peruano Mario Vargas Llosa.

El resultado de los comicios del pasado domingo "muestra la creciente impopularidad del caudillo venezolano y su régimen" y "saca a la luz pública la grotesca manipulación del voto popular", escribe el autor en un artículo publicado hoy por el diario español "El País" titulado "La derrota de Chávez", informó EFE.

Vargas Llosa destaca que, con los 65 diputados logrados en la Asamblea Nacional, "habiendo obtenido un 52% del voto", "la oposición tendrá la fuerza necesaria para frenar las reformas constitucionales que Chávez preparaba".

"El avance del régimen hacia un modelo cubano, de dictadura marxista leninista integral, tendrá muchos más escollos para materializarse", añade el autor, que, no obstante, insta a las fuerzas de la oposición a no "cantar victoria", "ni volver a cometer errores como el del año 2005".

Entonces, señala Vargas Llosa, "por abstenerse de participar en el proceso electoral, regalaron a Chávez una Asamblea Nacional servil y autómata, que todos estos años no ha sido más que una dócil sirvienta de los desafueros constitucionales y legales del Comandante".

Por ello, considera "imprescindible" que "se mantenga y se afiance" la unión de partidos, movimientos y personas de la oposición que supone la Mesa de Unidad Democrática, para seguir así "ganando adeptos y sumando a sus filas a los venezolanos que, abrumados o atemorizados por las represalias del régimen, se abstuvieron de participar en esta contienda".

"A muchos de estos abstencionistas escépticos, la victoria electoral de la resistencia tiene que haberlos sacudido y demostrado que todavía hay razones para la esperanza", agrega el autor, que discrepa de las críticas que se hacen a la oposición venezolana por carecer de líderes.

"¿Eso queremos? ¿Que venga un nuevo Chávez a librarnos de Chávez?", se pregunta.

Vargas Llosa prevé que los próximos meses y años "no serán fáciles" para Venezuela, porque, a su juicio, "el régimen ha avanzado demasiado en la construcción de unas estructuras dictatoriales" como para que el mandatario venezolano, acatando la voluntad popular, "esté dispuesto a retirarse del poder si así lo mandan las urnas".

"El peligro mayor es que, después de esta golpiza pacífica que acaba de recibir, se embravezca y quiera conseguir, mediante ucases y matonerías represivas, lo que no ha podido conseguir a través de las ánforas", escribe.

Aunque, a su juicio, "no le será fácil", porque "ya ha perdido ese estado de gracia de caudillo mesiánico de que gozó algunos años y ahora no sólo él, también el pueblo venezolano, sabe que es falible y vulnerable".

Para Vargas Llosa, "se avecina un periodo tenso, en el que, una vez más, como hace dos siglos, se decidirá en tierra venezolana el futuro de la libertad en toda América Latina".